Cómo mantiene el glifosato la red ferroviaria europea en funcionamiento

Presentamos el avanzado equipo ferroviario de Weedfree on Track, encargado de mantener las vías férreas de Europa limpias de vegetación peligrosa.

 

Las malas hierbas no solo representan una amenaza para nuestra capacidad de producir suficiente comida, sino que también suponen una amenaza constante para nuestras infraestructuras de transportes, especialmente los ferrocarriles. Si no se controlan, las malas hierbas pueden restringir notablemente la visibilidad en las vías y dificultar el acceso de los trabajadores a las mismas; en casos extremos, las hierbas pueden impedir por completo el paso de los trenes.

Es por ello que, durante los últimos 50 años, el operador especializado Weedfree on Track se ha dedicado a combatir el crecimiento de la vegetación a lo largo de toda la red ferroviaria europea, haciendo uso de un método innovador y respetuoso con el medio ambiente.

«Si se prohibiese el glifosato, tendríamos que buscar una alternativa. Actualmente no existen alternativas que sean tan eficaces». Jean-Pierre Deforet, químico de Infrabel

Weedfree on Track tiene su sede en Huddersfield, Reino Unido, pero desarrolla la mayor parte de su actividad en el continente. De Dinamarca a Suecia y de Bélgica a España, la innovadora tecnología en la que se basa el tren herbicida hace que la compañía esté muy solicitada por los operadores ferroviarios europeos. Por medio de una cámara inspirada por la NASA en la parte delantera de la locomotora, se pueden identificar las malas hierbas por su contenido específico de clorofila. Esta información se envía a un módulo de control central que rocía una solución de glifosato de forma precisa solo sobre la zona afectada. Esta técnica supone una reducción del 70 % en el uso de glifosato comparado con la fumigación de toda la zona contigua a la vía. También reduce la posibilidad de que el producto llegue a propiedades privadas o espacios públicos. El glifosato ya es el herbicida más probado y regulado del mundo y se ha venido utilizando para controlar las malas hierbas de manera eficaz y segura durante más de 40 años.

Neil Bangham, CEO de Weedfree on Track

Jonathan Caine, director de operaciones de Weedfree on Track, nos explica cómo funciona el sistema: «Lo que tiene de especial el tren es que utiliza un sistema de mapeo para encontrar las malas hierbas, para lo que se necesitan dos cámaras de alta resolución en cada extremo del tren. Las cámaras dividen la vía en una matriz de nueve secciones. Si una hierba atraviesa la zona, la cámara de infrarrojos detecta la clorofila de la planta y determina si se trata o no de una mala hierba. Esto le indica a una bomba si debe o no activarse y, en caso afirmativo, una de las 96 boquillas fumiga de manera precisa la planta. La consecuencia es que solo utilizamos la cantidad mínima de herbicida cuando es necesario».

Las cámaras a las que se refiere Caine no son equipos estándares. Están fijadas a cada extremo del tren con un bastidor especial que ha sido desarrollado por la NASA. Los bastidores reducen la vibración del tren, lo que aumenta aún más la precisión del fumigador.

Caine dice que el sistema ha ido evolucionando para satisfacer las necesidades y cumplir la legislación de cada uno de los países en los que operan. «En Bélgica, la cantidad de zonas sensibles en las que no podemos fumigar subió hace poco de 12 a 2500, lo que significa que hemos tenido que modificar el sistema para compensarlo. Anteriormente utilizábamos los postes kilométricos de la vía para identificar los lugares donde podíamos utilizar el sistema, lo que es perfectamente aplicable con 12 zonas, pero no con 2500. Ahora, hemos desarrollado un sistema que automatiza el uso del fumigador según las coordenadas del GPS».

 

 

Weedfree on Track utiliza el glifosato, pero debido a las crecientes restricciones sobre su uso, han estudiado otras opciones de naturaleza no química. Caine explica los resultados: «Hemos llevado a cabo una serie de pruebas para calcular la superioridad del tren sobre los métodos manuales en lo que respecta a su efectividad. Nuestra estimación es que hacer el mismo trabajo en el mismo periodo de tiempo de manera manual puede costar hasta 40 veces más. Weedfree on Track tiene como objetivo reducir el uso de pesticidas, pero el hecho es que ninguna de las alternativas para eliminar las hierbas (como segarlas o utilizar vapor, ácido acético o un agente bioquímico) es tan eficaz como el glifosato cuando se utiliza de manera adecuada».

Según indica Neil Bangham, CEO de Weedfree on Track, el sistema, al ser modular, puede colocarse en cualquier tren. «La sección de fumigación de las malas hierbas es universal, por lo que puede fijarse en cualquier tipo de material rodante como vagones y vagonetas. La parte que es realmente única es el sistema de detección de malas hierbas, que actualmente no está en uso en ningún otro lugar del mundo. La cámara puede fijarse en la parte delantera de cualquier locomotora, dentro de lo posible, lo que la hace perfecta para su uso en otros países».

Weedfree on Track permite que las ventajas de este sistema único e innovador basado en el glifosato pueda utilizarse en las regiones donde más se necesita. Jean-Pierre Deforet, químico de Infrabel (la autoridad de ferrocarriles belga), nos explica los beneficios para los ferrocarriles de Bélgica.

«El sistema de detección de malas hierbas permite usar solamente una mínima cantidad de producto, y solo fumiga las plantas cuando hace falta. De este modo, podemos usar muchos menos productos químicos. Si se prohibiese el glifosato, tendríamos que buscar una alternativa. Actualmente no existen alternativas que sean tan eficaces. Esta medida ocasionaría un tremendo problema a los ferrocarriles belgas.

«Las únicas alternativas que nos quedan es segar las hierbas o fumigarlas de forma manual. Pero permitir el acceso de personas a la vías originaría un problema de seguridad aún mayor que fumigar el producto desde el tren».